lunes, 26 de agosto de 2013

Coral Androgynous

Fashion Tutorials
Coral Androgynous

Desde que Andrej Pejic saltó a las pasarelas como “la modelo revelación” (siendo hombre), la frágil línea entre lo femenino y lo masculino parece haber desaparecido. Hoy, la moda andrógina se ha vuelto tendencia. Sin embargo, esto no es nada nuevo.
Desde la escritora francesa Colette a la actriz norteamericana Diane Keaton pasando por la gran diva Marlene Dietrich, siempre han existido mujeres atraídas por la simplicidad, la comodidad y la falta de afectación de las prendas en principio destinadas al otro género. La novedad es que ahora ha surgido una oferta específica en el plano comercial.
Y es por ello que hoy el grupo Art and Fashion Lifestyle LB presenta el outfit: “Coral Androgynous”, siguiendo la última tendencia –más bien fenómeno- que pisa la delgada frontera entre la femineidad y la virilidad.
Con una blusa transparente (Aishop) en color coral mantenemos establecido que es un look andrógino y no masculino en su totalidad; permitiendo ver a contra luz un brasear negro. Sumando un pantalón de tiro alto en color negro (Aishop), que va de la mano de los zapatos oxford (Wild Diva) en el mismo color de piel cocodrilo.  Dejando como accesorios los anillos vintage en blanco (Balú) y el clutch rosado pálido de dos interiores.


















Simple y con un guiño de masculidad, un outfit perfecto para librar con un aburrido día lunes de trabajo en la oficina, agregándole una linda chaqueta o blazer en caso de frío.
Espero les sirva de ayuda.






¡Hasta la próxima entrega!
X.O.X.O
LB
@AandFLifestyleL

viernes, 23 de agosto de 2013

Worth padre del haute-couture

Fashion History
Worth padre del haute-couture
La palabra modisto se creó especialmente para calificar a Charles Frederick Worth

El inglés Charles Frederick Worth es considerado el primer diseñador de alta costura del mundo. ¿Pero qué lo hace merecedor de este título? Antes de Worth todo era muy distinto en el mundo de la moda. Quienes tenían el poder adquisitivo para hacerlo, acudían a costureros para que les confeccionaran los voluptuosos vestidos usados en la época –siglo XIX-, pero estos vestidos no tenían el sello personal del costurero.

Dicha afirmación a que Worth es el padre del haute-couture se debe a que fue pionero en cuanto a firmar sus diseños, al igual que hacían artistas de otros campos como la pintura o la literatura. Por otro lado, año tras año creaba una nueva colección, lo cual no se había hecho hasta el momento. Esta es una práctica habitual entre los diseñadores de la actualidad.

Este apasionante diseñador inglés revolucionó el mundo de la moda vistiendo a personalidades de la realeza y la nobleza del viejo continente, muchas de las cuales quedarían inmortalizadas por grandes retratistas de la época llevando sus creaciones. Pero también supo ajustarse a los cambios sociales de su tiempo, logrando que su influencia trascendiera los límites del guardarropa de la aristocracia para que todo el mundo siguiese sus dictados.



Biografía

Worth nace en el Reino Unido el 13 de octubre de 1826 en Bourne (Lincolnshire), en el seno de una familia acomodada. Su padre, William Worth, abogado, se arruinaría a causa del juego y Worth tuvo que trabajar desde muy temprano. Empezó trabajando en Londres en Swan & Edgar, una casa de tejidos y complementos del vestir, revelándose como un extraordinario vendedor. Worth frecuentaba asiduamente la National Gallery y otras colecciones de arte para estudiar los retratos y sus vestidos, lo que más tarde serviría a su inspiración.

Ambicioso, a los 20 años, con 117 francos en el bolsillo y sin saber francés, se fue a París, trabajando como vendedor en la Maison Gagelin, la casa francesa de tejidos más importante de la época que, además, vendía todo tipo de artículos para la moda femenina. Allí conoció a Marie Vernet (Imágenes de abajo), una de las vendedoras, con la que más tarde se casaría. Además de vender, Worth empezó a diseñar los vestidos de su prometida, quien los lucía en la tienda, siendo pronto remarcados por las clientas, que empezaron a demandarlos. Tal fue el éxito, que, en 1851, Worth empezó a dirigir una pequeña sección de costura a medida en Gagelin. Ese mismo año, Worth recibió la única medalla de oro concedida a Francia en la Exposición Universal de Londres, siendo nuevamente premiado en la de París de 1855.


En 1858, gracias a la ayuda de Otto Bobergh, un joven y rico pañero sueco, Worth decidió independizarse, abriendo una maison de couture -Worth et Bobergh- en el 7, rue de la Paix, una calle que, gracias a él, se convertiría en el epicentro de la elegancia parisina.


Proyectando tener una clientela de mujeres influyentes, Marie, su mujer, llevó algunos de sus dibujos a la Princesa Pauline Sandor de Metternich (Imágenes de arriba), considerada una de las mejores damas de la moda parisina, con gran influencia en la materia. Era esposa del embajador austriaco e íntima amiga de la Emperatriz Eugenia de Montijo. En un principio se mostro reacia hacia el trabajo de Worth -“¿Cómo un inglés pretende vestir a las francesas?” comento entonces. Los bocetos le gustaron tanto, que le encargó dos vestidos, uno de día y otro de noche. En una recepción oficial, la emperatriz francesa Eugenia de Montijo (Imagen de abajo a la derecha)mujer de Napoleón III, fascinada por el vestido de noche de Worth quiso conocer al joven creador,
nombrándolo más tarde proveedor de la casa Real; llegando incluso a incorporar el sello real a su firma. Alcanzando así la fama internacional y convirtiéndose también en el couturier de todas las casas reales europeas, la alta sociedad y reputadas actrices como Sarah Bernhardt, Lillie Langtry y Eleonora Duse (Imágenes de abajo, mismo orden en descenso).

El inicio del éxito de Worth como creador de moda coincidió con la implantación del Segundo Imperio en Francia, que supuso la restauración de la monarquía en 1852 con Napoleón III como emperador, que convirtió París en el escaparate de una lujosa vida social.

Si bien Worth no aportaría ninguna novedad fundamental en cuanto a la moda de su época, con la excepción de hacer evolucionar la crinolina hacia el polisón, en cambio revolucionó todo el proceso de creación de la moda, sentado las bases de la época contemporánea.



A causa de la guerra franco-prusiana Worth y Bobergh debieron cerrar su establecimiento. En 1871, acabado el conflicto, Worth volvió a abrir como la Maison Worth, ya sin Bobergh, incorporando a sus hijos Gaston y Jean-Philippe al negocio.

Worth murió en París el 10/3/1895. A su muerte, sus hijos continuaron con la empresa, y Gaston se implicó activamente en el nacimiento, en 1868, de la Chambre Syndicale de la Couture parisienne que, hacia 1880, bajo su liderazgo, se convirtió en la Chambre Syndicale de la Couture Française, organismo destinado a regular el funcionamiento de las casas de alta costura. La maison Worth prosperó hasta los años Veinte, empezando después su declive. A los hijos de Worth les sucedieron sus nietos, Jacques y Jean-Charles.La casa Worth cerró definitivamente sus puertas en 1956.


Influencia y Legado.
Hasta entonces, sastres y costureras, mayoritariamente anónimos, trabajaban a las órdenes de las clientas, quienes les proporcionaban tanto las ideas como los tejidos y adornos de los vestidos; visitándolas en sus domicilios, como cualquier otro proveedor, para después realizar el encargo sin aportar nada más que su técnica profesional, no su creatividad.

Worth invirtió los roles. A partir de entonces el couturier impondrá sus creaciones, concebidas de antemano con tejidos y adornos de su elección, que mostrará a sus clientas, quienes se limitarán a escoger los modelos para hacérselos ajustar a sus medidas. Worth fue el primero que impuso su propio gusto a las mujeres, convirtiéndose en el prototipo contemporáneo de creador de moda.

Además, se reveló también un genio del marketing avant la lettre, y esta nueva manera de concebir la moda se acompañó también de una nueva manera de comunicarla: los desfiles de moda. Antes, los vestidos se mostraban sobre bustos de madera, y Worth fue el primero en concebir la moda como espectáculo, invitando a las clientas a sus salones, lujosamente decorados, mientras hacía desfilar una serie de jóvenes atractivas -las llamadas sosías o dobles porque debían tener el tipo físico que correspondía al de las clientas-, vestidas con sus creaciones, naciendo así el concepto de modelo.

Worth supo identificar a las mujeres de moda, las jockeys, hoy llamadas celebrities -como Cora Pearl (Imagen de la derecha), famosa cortesana de la época-, a las que hacia llevar sus vestidos, para crear deseo entre los ambientes de la alta sociedad.

Las líneas de Worth eran sencillas, redujo la crinolina, de modo que la falda caía plana por la parte delantera y recogió el exceso de tela por detrás. La palabra modisto se creó especialmente para calificar a Worth, que consiguió unir la técnica inglesa del corte con el derroche de elegancia propio de los franceses.

Con Worth la moda se convirtió en una empresa de creación y de espectáculo publicitario, y en el motor de las novedades. El couturier, después de siglos de anonimato, se convirtió en un artista moderno cuya ley imperativa era la innovación. Worth reivindicó la libertad creativa en la moda, pretendiéndose artista “Yo soy un artista. Un vestido vale lo que un cuadro”, y, por esa razón, fue el primero en firmar sus creaciones, poniendo una etiqueta con su nombre a los vestidos y creando, de paso, la venta de intangibles. Fue pionero en comprender que la moda vendía también un imaginario, y que ese valor añadido deseable debía hacerse pagar… caro.

Visionario, Worth concibió algunos de los elementos más importantes de la moda contemporánea, como el concepto de firma; el imaginario de marca y la venta de intangibles; la moda entendida como espectáculo, pero también como negocio; la exclusividad; las celebrities y la noción de creador-artista.



La propia persona de Worth fue una excelente herramienta de marketing, lo que hoy llamamos marca-persona. Consciente de su poder, llegaría a ser admitido en la alta sociedad, algo totalmente inaudito para la época. De carácter caprichoso, dictatorial y ostentoso, vestía como si de un artista se tratara, y, en la cima de su éxito, ser recibido por él requería una introducción especial, saludando a sus clientas reclinado sobre un diván. Worth llegó a hacerse fabulosamente rico, y por ello era capaz de rechazar los encargos de clientas que no le gustaban, encumbrándose como carismático portavoz del gusto de su época. Es a partir de entonces cuando las revistas de moda empezaron a escribir los nombres de los creadores bajo los modelos, y la opinión pública a considerarlos como personas de gusto. La marca empezó así a adquirir un prestigio no solamente comercial.
 La actriz Nellie Melba vistiendo un traje Worth.






Fuentes: WEB: Vistelacalle.com, Numendigital.com, Wikipedia.org y Buentastareas.com
De LB

@AandFLifestyleL

lunes, 19 de agosto de 2013

Polka Dot Preppy Lady

Fashion Tutorials
Polka Dot Preppy Lady
19 de Agosto de 2013
Cuando la fiebre de “Beavis and Butthead” transformo la forma en que los jóvenes de la década de los noventas se expresaban, los productores y creadores de dicha seria jamás se imaginaron el impacto que generaría en la sociedad cuando los jóvenes inadaptados tomarían su forma de expresar como propia que identifico una generación.

La ficción contemporánea aporta nuevos modelos en muchos aspectos del comportamiento social;  la construcción de nuestra imagen del mundo se realiza cada vez más a través de los medios que nos proporcionan concepciones de valores/disvalores que hacemos propios y vivencias de un mundo mediatizado. Nuestra visión del mundo se compone de innumerables imágenes almacenadas y también actualizadas como ideas. La ficción fomenta actitudes y creencias determinadas, que se transmiten por medio de la eficacia simbólica del mensaje de los medios de comunicación de masas, tanto en su lenguaje verbal, como el visual y el paralingüístico.

Partiendo desde este punto introducimos hoy un look que más que transgresor, busca la exaltación de la gracia femenina. Inspirándonos en una serie televisiva de finales de los noventas y comienzo del nuevo siglo, influenció a una generación en crecimiento -infantes y adolescentes de 8 a 15 años de edad- que vivió la fiebre del anime, hoy tenemos el look: “Polka Dot Preppy Lady”, con una silueta que nos recuerda a las Sailor Moon.



















Una serie que causo mucha controversia por su contenido que tenía que ser visto en su mayoría por una audiencia menor de edad en un horario diurno. En Occidente, la serie de anime fue acusada de contenidos poco apropiados para el público infantil al que iba dirigida; por sus insinuaciones homosexuales y connotaciones de desnudos, que para entonces eran novedad. Por esa razón, además de la traducción de las voces originales, el trabajo de doblaje incluyó también otra serie de modificaciones a fin de adaptarlas para dicho público. Algunas de éstas fueron la eliminación de ciertas partes de capítulos e incluso capítulos enteros a fin de evitar el riesgo de ofender sensibilidades de la audiencia local.

Pero es indiscutible que más de una niña deseo siempre tener la gracia o la suavidad que reflejan los anime, más aun, exudar femineidad. Cuando se compuso este outfit la idea original no era materializar una caricatura, sino traer a la realidad un conjunto de vestimenta que describimos en una anterior entrega de TENDENCIES -Lady Vs Dandy- donde demostrábamos que la tendencia Lady puede tener personalidad en un look para pasear durante el día o ir cómodamente vestida para el trabajo sin perder el toque Chic. Pero cuando una de mis hermanas vio en contexto las fotografías del editorial, lo primero que me dijo fue: “pareces sailor mars”; uno de los personajes de la seria antes ya comentada.

Tras buscar las piezas básica para el look: la Blusa blanca (Christian Dior) y la Falda de línea “A” con estampado lunar (Diseñador emergente); los zapatos que más me agradaron para el outfit fueron los tacones de satín negro (Bershka) que alargan visualmente la pierna por dejar el empeine al descubierto. Completando el conjunto con el color tendencia del año: ORO, con un bolso bandolera; que antes he usado como clutch, siendo esta la pieza que incorpora el color, y además una tentativa por ser vintage dándole la fortaleza que buscamos todas las fashionistas.









Desde mi punto de vista, la característica que deja en este look la impresión de anime es el lazo de lunares que se ubica en la parte alta de la nuca, en un pompodeur sin onda que me hice, pero que por el tamaño del mismo accesorio XXL, se deja ver a los lados cuando me ven de frente. De seda natural, una en negro puro y otra con estampado Polka Dot  que compre en Balú del C.C Líder. Todas son prendas fáciles de obtener: la Blousa blanca –a pesar de que la mía es una blusa masculina Christina Dior, se puede ubicar una mejor de tu gusto en cualquier tienda- la falda es de una pequeña tienda del C.C Buenaventura, Guatire, Edo. Miranda; que si yo pude encontrar una en una, tu perfectamente puedes encontrar una en cualquier centro comercial.

Nada fácil de llevar en el día cuando hay muchas ráfagas de viento, pero cuando sales cómodamente a trabajar, todo vale. Espero les ayude.






¡Hasta la próxima entrega!
X.O.X.O
LB

@LidROgue